SEGURIDAD PÚBLICA: Ayotzinapa, siguen las diferencias

Desde el pasado 26 de septiembre que se registró la desaparición de los jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero, han sido muchas las versiones sobre lo sucedido, pero desde el primer mes empezó a circular lo que era una posible versión oficial y que habían sido asesinados y calcinados en el basurero de Cocula, en Guerrero.

Cuando se dieron los hechos, los padres de los normalistas no aceptaban las versiones y la información que proporcionaba la PGR y mucho menos aceptaban que sus hijos podían estar muertos, por lo que solicitaron la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Fue desde el 14 de octubre cuando los forenses argentinos se incorporaron a la investigación y casi 4 meses después dieron una opinión sobre los resultados de la investigación que presentó la PGR.

Durante estos 4 meses, ambas corporaciones se han confrontado al defender su punto de vista y hasta cierta forma desprestigiar a la «contraparte».

MURILLO KARAM VS LOS ARGENTINOS

No coinciden las declaraciones y opiniones sobre los peritos argentinos que ha emitido el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, ya que eran favorables antes de que emitieran sus conclusiones y negativas después de ellas.

En octubre pasado, el procurador fue cuestionado sobre la posibilidad de bloqueo por parte de la PGR a las acciones del EAAF y su respuesta fue «yo tengo mucha confianza en esos peritos», aunque después de que dieron su punto de vista sobre los resultados de la investigación que proporcionó la PGR, la opinión sobre el EAAF fue totalmente diferente.

Una vez que las declaraciones del EAAF no fue favorable a la postura de la PGR, la misma institución declaró «a pesar de que solamente dominaban las disciplinas de antropología, criminalística y genética, por lo que sus alcances en conocimiento de otros dictámenes no son válidos como expertos, no obstante, por el interés de los familiares y defensores autorizados en la investigación, se les hizo entrega, en todo momento, de los dictámenes, diligencias y evidencias de todas las actuaciones practicadas en el caso», con lo que se marcó una separación entre ambos equipos de investigadores.

La PGR no se limitó a lo anterior sino que también comentó que «el EAAF no es autoridad y su función se circunscribe únicamente al análisis antropológico y genético» y remató diciendo «de atender los argumentos poco sustentados que el Equipo Argentino de Antropología Forense ha publicado, no se habría podido ejercer acción penal en contra de los autores de este trágico evento, lo que es contrario a la justicia y al interés de los familiares y de la sociedad mexicana», entonces la petición de los padres sobre la participación de los peritos argentinos solamente fue cumplida con la finalidad de «legitimar» la resolución de la PGR y no para aceptar su apoyo y los resultados que pudieran obtener.

En esta guerra de comunicados entre ambos grupos, comenzó el EAAF planteando dudas generales sobre los resultados de la PGR y que, sin duda, vino a reavivar el sentimiento de los padres de los normalistas que siguen sin creer que sus hijos puedan estar muertos.

La PGR, en su comunicado, señala que «actuó conforme a sus facultades y no acepta duda alguna en que la diligencia practicada y los indicios encontrados tienen validez jurídica dentro de la investigación, a pesar de no haber estado presente el EAAF», con lo que nuevamente busca consolidar su «verdad histórica».

CUESTIONAN LA VERDAD HISTÓRICA

Uno de los temas que más controversia ha causado es que si bien se «encontraron» restos que supuestamente son de los normalistas, también se encontraron más fosas con otros cuerpos, además de los del basurero de Cocula, que no corresponden a los normalistas, y por ello se cuestiona «la verdad histórica» y que no se sepa a quién pertenecen esos cuerpos, lo cual no se ha investigado.

Ante esos señalamientos por parte de los peritos argentinos, la PGR respondió que «no se cuenta aún con historial físico, médico o dental de los estudiantes, porque ni los familiares ni el EAAF las han querido aportar a la investigación, razón por la cual no se puede confirmar o desestimar que dichos restos dentales pertenezcan o no a alguno de ellos».

Sin duda esta respuesta por parte de la PGR podría generar mayor malestar entre los padres de los normalistas, pero de ser cierto que no han querido proporcionar la información que se requiere, sería un punto a favor de la PGR para argumentar la lentitud de las investigaciones y tal vez saber por qué se han tardado tanto en dar una respuesta clara y contundente.

En esta guerra de comunicados, al parecer la PGR se apegó a responder punto por punto las acusaciones o cuestionamientos realizados, aunque también el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido sostuvo que la investigación fue impecable y dijo estar «cierto en que el trabajo que desarrolló la PGR ha sido de los más profesionales que se han hecho en la historia de nuestro país».

SOCIEDAD CIVIL ACTIVA

Desde que se dio la desaparición de los normalistas se ha dado una participación activa por parte de la Sociedad Civil, organizaciones como Amnistía Internacional han brindado apoyo total a los padres de los normalistas, tanto en las manifestaciones, como económicamente para que los padres pudieran acudir a la ONU en Ginebra, Suiza.

Sin duda la participación de Amnistía Internacional ha influido para que el argumento de los padres siga presente en la percepción y que tengan así la forma de responder a lo que es dicho por el gobierno.

Al salir el comunicado de la PGR, respondiendo al comunicado de los forenses argentinos, el director ejecutivo de Amnistía Internacional en México, Perseo Quiroz, calificó como desafortunado que la PGR intente desprestigiar al equipo de peritos argentinos que trabajan en el caso de los estudiantes desaparecidos.

De igual manera consideró que la PGR está tratando de ganar el caso en el terreno mediático y estimó que debería tomar en cuenta los señalamientos que hacen los peritos sudamericanos y no intentar desprestigiarlos.

A Amnistía Internacional «le preocupa que la evidencia podría haber sido manipulada. El EAAF reveló que los 20 perfiles genéticos enviados a la Universidad de Innsbruck por las autoridades eran erróneos y que el basurero de Cocula no estaba bajo custodia policial del 7 al 28 de noviembre de 2014. Estas inconsistencias deben investigarse adecuadamente por el gobierno, en estrecha colaboración con el EAAF, familiares de las víctimas y sus representantes».

Al analizar la información del EAAF, las conclusiones y comentarios de AI y las actitudes del gobierno, podemos entender la postura de los padres de los normalistas para no creer en la versión de la PGR y mantener la esperanza de que sus hijos estén vivos, ¿quién más estará apoyando a los padres de los normalistas?

Por el momento los padres se resisten a que el caso sea cerrado y el gobierno parece mantener firme su postura de poco a poco tratar menos el tema en la opinión pública, sólo el tiempo y las elecciones podrán cambiar estas posturas, hay que esperar a ver cuál postura se mantiene vigente por más tiempo.

Alfredo Ceja

Comunicación • Política • Seguridad

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