SEGURIDAD PÚBLICA: Delitos a la baja con percepción distinta

Gran polémica han generado en la opinión pública las declaraciones en las que hace unos días el gobierno federal, a través del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública informó que la tasa de delitos por cada 100 mil habitantes es la más baja en los últimos 17 años.

Según los datos que dio el gobierno federal, los delitos de alto impacto como homicidios, extorsiones, robo y secuestros han tenido una disminución con la que dicen estar en niveles como los que se tenían en 1997.

En 1997 se contabilizaron 1534 delitos por cada 100 mil habitantes, mientras que en 2014 se registraron 1328, sólo superado por los 1321 que se reportaron en 2005.

Según el informe elaborado por autoridades federales, en 2014 la incidencia delictiva disminuyó un 5% respecto al 2013 y un 7% respecto al 2012.

 

Asesinatos a la baja

A pesar de que la percepción de la población es negativa en cuanto a seguridad se refiere, el gobierno federal ha insistido en la disminución en las cifras y es por ello que en el mismo informe del SESNP indican que los homicidios dolosos se redujeron en 14.6% con relación al 2013 y 28% respecto a 2012.

A pesar de que el INEGI en el mismo rubro habla de una disminución del 11% entre 2013 y 2012, ya que no existen cifras actualizadas a 2014.

Si bien en el discurso se desea comunicar que ya no hay una guerra contra el narcotráfico, también en las cifras parece que se desea mostrar lo mismo y de ser totalmente ciertas las cifras el porcentaje de homicidios dolosos vinculados al crimen organizado disminuyeron 32% en 2014 y poco más del doble que en 2012.

Sin duda el caso Ayotzinapa vino a resaltar de nuevo la percepción de inseguridad en el país, ya que ante la falta de resultados en la investigación y las cifras que a pesar que se indican a la baja muestran a Guerrero como primer lugar a nivel nacional en homicidios dolosos y el segundo lugar en secuestros en el país.

No es coincidencia que según un estudio de Lantia Consultores sobre los municipios más violentos del país, tres municipios de Guerrero estén entre los 10 primeros del país en 2014.

Durante 2013 algunas de las ciudades más violentas en cuanto a número de homicidios fueron:

  1. Acapulco, Guerrero.
  2. Culiacán, Sinaloa.
  3. Ciudad Juárez, Chihuahua.
  4. Chihuahua, Chihuahua.
  5. Monterrey, Nuevo León.
  6. Torreón, Coahuila.
  7. Tijuana, B.C.
  8. Guadalajara, Jalisco.
  9. Zapopan, Jalisco.
  10. Ahome, Sinaloa.

 

Para 2013 se puede resaltar que los únicos estados que contaban con por lo menos dos ciudades en los primeros 10 lugares eran Jalisco, Chihuahua y Sinaloa.

Pareciera ser que el caso de los normalistas desaparecidos viene a sacudir el contexto en Guerrero, ya que son algunas ciudades de este estado las que desbancaron a las de Sinaloa, convirtiendo a tres municipios como de los más violentos del país. Quedando la lista de la siguiente manera:

 

  1. Acapulco, Guerrero.
  2. Culiacán, Sinaloa.
  3. Ciudad Juárez, Chihuahua.
  4. Tijuana, B.C.
  5. Chihuahua, Chihuahua.
  6. Torreón, Coahuila.
  7. Chilpancingo, Guerrero.
  8. Morelia, Michoacán.
  9. Iguala, Guerrero.
  10. Reynosa, Tamaulipas.

 

Casualmente entre las ciudades más violentas del país se encuentra Iguala, lugar donde se dio la desaparición y posible asesinato de los 43 normalistas, aunque antes no se hablara tanto de la inseguridad que ahí se vive y fuera hasta finales del año pasado cuando la opinión pública se centró en Guerrero, para dejar un poco de lado a Michoacán y que descansara un poco el ex Comisionado Nacional para la Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo.

La inseguridad en el país la población la mide con la percepción, desafortunadamente para el gobierno es bastante complicado convencer que los índices van a la baja cuando tienes hechos como el de Tlatlaya e Iguala que cambian por completo la percepción de la gente.

Por un lado el titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, salió a defender lo que comentó sobre la reducción en los índices delictivos en el país y aseguró que se tienen los mejores niveles de los últimos 10 años.

Más tardó en defender sus cifras que en tener respuesta por parte de algunos académicos y del Director del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) quien dijo «la afirmación de Osorio se trata de una broma, pues no tiene sustento ya que la tasa de homicidios de 2014 es el doble de la de 2007. Más allá de los datos, hay una incomprensión de cómo interpretar las cifras de incidencia. Dado el tamaño monumental de la cifra negra, es cuánto trabajan las Procuradurías y cuánta confianza se le tiene a las autoridades». Y lamentó que el gobierno federal mantenga el mismo discurso de triunfo.

Hay que resaltar que se ha golpeado a distintos cárteles, desde la detención del capo más buscado en el mundo, Joaquín «El Chapo» Guzmán, hasta la detención de líderes de los Caballeros Templarios, pero también han quedado en libertad algunos otros de gran peso como Rafael Caro Quintero y Sandra Ávila Beltrán.

Sin duda, también algunas decisiones judiciales hacen que la percepción de la gente cambie en cuanto a la efectividad de la estrategia del gobierno federal, a pesar de que estas decisiones sean responsabilidad del Poder Judicial y no del Ejecutivo.

Todo parece indicar que la estrategia de seguridad nacional implementada por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, está dando resultados, esto si nos basamos en los números que da el gobierno federal y en las detenciones que se han llevado a cabo, lo complejo es que la población sienta estos índices a la baja, porque mientras la percepción sea negativa y se sigan viendo casos «aislados» que acaparen las primeras planas, cualquier estrategia será considerada como fallida.

A poco más de dos años de iniciada esta administración no podemos hablar de un país seguro y en paz como lo establece la estrategia del gobierno federal, a pesar de que las cifras vayan a la baja, siguen siendo muchos los asesinatos, los desaparecidos, los secuestrados y las personas que son objeto de extorsión, lo cual en algún momento tiene que cambiar y de no ser así se debe buscar un cambio en la estrategia y lograr mejores resultados.

Alfredo Ceja

Comunicación • Política • Seguridad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.