Tlajomulco y Uribe: Nueva Política de Vivienda.

Sin duda alguna, el tema del crecimiento poblacional en la Zona Metropolitana de Guadalajara ha causado controversia específicamente en el tema de construcción de vivienda, en específico por la manera que ha crecido en algunos municipios.

Cada día vemos más tráfico en las calles y hacemos más tiempo en los traslados de un lugar a otro, y pensamos que el tema concreto es de movilidad, pero también hay otro problema de fondo que es la vivienda, de dónde viene y a dónde van esos automóviles, muchos de ellos solamente con una persona a bordo.

El cuestionamiento es ¿dónde vive toda la gente que vemos circular tanto en vehículos particulares como en transporte público?, la respuesta la tenemos en la gran cantidad de fraccionamientos que se han construido en los últimos años en municipios como Tlajomulco y Zapopan.

Tlajomulco.

VIVIENDA 1 TLAJO

Uno de los municipios donde más se ha resentido el crecimiento poblacional y por ende de vivienda ha sido Tlajomulco, que en las últimas administraciones ha incrementado el número de vivienda, podemos decir de manera desmedida, un total de 420 fraccionamientos con viviendas tipo H3 y H4 en lotes de 60 metros cuadrados, nos habla de miles de familias viviendo en los estándares mínimos que autoriza la ley en la materia.

Es un problema que se dejó crecer y no solamente era construir vivienda por construirla, se debía planear, urbanizar de la mejor manera, pero sobre todo garantizar los servicios públicos que son parte de las necesidades mínimas que tiene la población para el día a día.

La gran cantidad de casas y departamentos que se construyeron y se vendieron en Tlajomulco generaron el hacinamiento de las familias y con ello la necesidad de agua potable, salud, educación, seguridad pública y transporte público, porque la falta de alguno de ellos afecta directamente en la calidad de vida de la ciudadanía y se puede generar algún otro problema.

Un ejemplo claro de la falta de planeación son las viviendas en las que las rutas de transporte público no llegan, no solamente por la ineficiencia e ineficacia del transporte público en Jalisco, sino por la falta de infraestructura en algunas colonias, hay algunas en las que es prácticamente imposible para los camiones entrar y circular para recoger pasaje, por lo que ha surgido el problema de los llamados «mototaxis» que a pesar de estar prohibidos están solucionando una necesidad de parte de la ciudadanía y por ello han funcionado, aunque sean un «medio de transporte» inseguro, es así como la mala planeación por tratar de solucionar un problema puede generar algunos otros.

Debido a todos estos problemas y la falta de conciencia de algunos constructores y funcionarios de algunas administraciones, el pasado 21 de junio Alberto Uribe, presidente municipal de Tlajomulco presentó una nueva política de vivienda para el municipio que definió su administración, después de la modificación de los planes parciales de desarrollo urbano que aprobó el pleno del Ayuntamiento.

Se debe reconocer la postura adoptada por Alberto Uribe, en la que en primer término reconoció que el tema de vivienda es un problema serio para Tlajomulco y lo que esto afecta en la calidad de vida de los ciudadanos.

Política de Vivienda.

TLAJOMULCO DE ZUNIGA.JALISCO.26 DE MAYO DEL 2006.LA MANCHA URBANA EN POCO TIEMPO SE A EXTENDIDO A LAS ORILLAS DE TLAJOMULCO, DE FORMA DESORDENADA Y FALTA DE PLANEAMIENTO TERRITORIAL .CASAS DE INTERES SOCIAL,UNIDAD HABITACIONAL. EL INFORMADOR.FOTOGRAFIA.ALFREDO GARCIA ANDRADE.

Dentro de esta nueva política de vivienda anunciada por Alberto Uribe se busca crecer los espacios en los que se desenvuelven las familias de Tlajomulco, centrándose en los siguientes 4 objetivos:

  1. Poner orden urbano.
  2. Aumentar la calidad de vida de los habitantes.
  3. Aumentar el tamaño mínimo de las casas en Tlajomulco.
  4. Mitigar el cambio climático.

Dentro de las acciones, ya anunciadas por Alberto Uribe, para comenzar con la implementación de esta nueva política de vivienda se encuentran las siguientes:

  1. Trabajos en 800 hectáreas de dos de los 20 distritos que están integrados en los planes parciales de desarrollo del municipio. En la zona Valle, 350 hectáreas cambiarán de uso habitacional (H4) a usos comerciales, industriales y rústicos; por su parte, en la zona del Cerro de Toltotepec serán 450 hectáreas las que se transformarán para uso rústico.
  2. Se eliminará la posibilidad de edificar 36 mil casas nuevas en el municipio y limitarán el aumento de demanda de servicios de 144 mil personas, para quienes se necesitarían alrededor de 36 millones de litros de agua al día.
  3. Se aumentará el tamaño mínimo de las casas, por lo que ya no se permitirán construcción en lotes de 60 metros cuadrados, estableciendo como promedio mínimo de 90 metros cuadrados.
  4. La altura máxima de los edificios será de 12 pisos.
  5. Por cada casa nueva, el constructor deberá plantar cuatro árboles con criterios técnicos establecidos por la dirección de gestión ambiental, cambio climático y sustentabilidad. Todo el alumbrado público deberá ser LED, para así disminuir el consumo de energía y mitigar el cambio climático.

Esta política fue resultado del estudio de dos distritos, pero se hará estudio de cada uno de ellos para tomar la mejor decisión e implementar la política en todo el municipio.

Sin duda, la problemática se debe comenzar a regular y dejar de lado los intereses económicos para dar prioridad a la calidad de vida de la ciudadanía. Los servidores públicos no deben olvidar ese concepto, es para lo que han sido contratados, y quien realmente debe ser el beneficiado es el ciudadano y no el funcionario. Se debe cambiar ese paradigma, porque esa creencia es la que tanto ha afectado a miles de familias que, con la finalidad de tener un patrimonio, invirtieron tal vez ahorros en el mejor de los casos, pero en muchos de ellos créditos a largo plazo, para darse cuenta que en un par de años dejarían de recibir algunos servicios básicos en donde pensaron que tendrían un hogar.

Será un largo y complicado proceso el que tendrá que enfrentar Alberto Uribe en contra de algunos desarrolladores, pero debemos reconocer la voluntad política para poner orden en materia habitacional en su municipio, con la simple finalidad de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de Tlajomulco para que no se incremente el problema social por la falta de servicios públicos a los que tienen derecho.

Es necesaria una política integral y coordinada entre los municipios de la Zona Metropolitana para que el crecimiento y desarrollo urbano sea de manera ordenada y no solamente basado en intereses económicos o políticos, ahora hay que esperar que realmente se cumpla esta política de vivienda y que no se encuentren «argumentos legales» por parte de los desarrolladores para evitar cumplir la ley apoyados ya sea por el TAE o por algunos funcionarios.

Alfredo Ceja

Comunicación • Política • Seguridad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.